2. TURNISMO Y FRAUDE DEMOCRÁTICO

 BASES DEL TURNISMO

El sistema de Antonio Cánovas basaba su funcionamiento en el turno pacífico de los dos partidos. Los dos partidos pactaban el acceso al gobierno sin recurrir a pronunciamientos militares. Para garantizar el turno se recurría al fraude electoral.


Los caciques locales eran una pieza clave del sistema. Utilizados por los partidos para que se garantizase en la obtención de la mayoría necesaria para gobernar. Para ello recurrían a la compra de votos o a la coacción.


El mecanismo del turno se basaba en que de manera pactada el rey encargaba la formación de un nuevo gobierno al partido al que le tocaba:

* Se acordaba previamente la distribución de los escaños y la lista de diputados que debían salir elegidos,  llamada encasillado.
* Los caciques eran los encargados de ejecutar el acuerdo, se manipulaban los censos incluyendo electores fallidos, se coacciona el voto y se introducían papeles en las urnas (pucherazo).

Las listas de diputados eran formadas por miembros de la alta burguesía y aristocracia que constituían una oligarquía.


El fraude electoral fue una práctica habitual de los dos partidos durante el periodo de la restauración, incluso después de que se introdujese el sufragio universal masculino en 1890.


Este sistema se consolidó porque favoreció la estabilidad política. Al eliminar la oposición se alejaba el peligro de la radicalización y los intereses de las clases en que se asentaba el régimen. Ni las clases ni las capas populares se sintieron representadas por el sistema. 


Imagen que representa el turnismo en las figuras de Cánovas del Castillo y Práxedes Mateo Sagasta: De Cánovas a Sagasta | El Comercio


 Video explicativo, corto pero bien resumido:


 


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